Instalación sonora inmersiva de una composición musical inspirada en la cultura Caral
La idea central de esta instalación es el juego sonoro entre la creación experimental y el montaje inmersivo que evoca al anfiteatro de la Zona Arqueológica Caral. A través de la transferencia de datos digitales sobre aspectos acústicos del anfiteatro, se recrea una simulación acústica que se ejerce en el diseño sonoro de la pieza. Así, el diseño sonoro cumple varias dimensiones para este proyecto: como investigación acústica de campo en el anfiteatro, el montaje sonoro cuadrafónico y la simulación acústica del anfiteatro operando a través del sonido de la pieza.
Todos los sonidos de la música siguen el movimiento del espiral, buscando imitar al viento del sur cuando ingresa al anfiteatro. La música de esta instalación se conforma de diversos sonidos: instrumentos de viento en cerámica e instrumentos de percusión creados por el autor; ejecuciones sonoras de réplicas de instrumentos de viento originales de la cultura Caral; sonidos grabados de su entorno; sonidos de instrumentos de viento del artesano y ceramista Ato Ruiz; grabaciones de diversos instrumentos de viento en el anfiteatro de la zona arqueológica de Caral y la percusión del Litófono de Caral (instrumento original de piedra ubicado en la zona arqueológica de Caral).
Caral Aural es en esencia el mundo del oído, viene (del latín auris, oído). En ese sentido, este proyecto ha buscado establecer una conexión con el pasado de nuestra cultura Caral y de su mundo sonoro e inspirarse de ello. Esta investigación inició con varias pruebas acústicas en el anfiteatro de diversos sonidos, que brindaron información sobre el comportamiento de las frecuencias sonoras en el lugar, información que fue transferida al diseño sonoro espacial con el software Pro Tools, para crear una simulación del ambiente acústico del anfiteatro. La conexión con el mundo sonoro de Caral también se busca con la valoración de los hallazgos arqueológicos de flautas y objetos sonoros en el anfiteatro, para crear instrumentos con esas técnicas y darles un lugar en ese escenario.
Esta instalación también se conforma de barro y minerales de Caral, que han sido recolectados en la zona arqueológica, que mediante la investigación y experimentación química con la cerámica, se crearon los engobes y texturas para las cajas acústicas que levitan en esta instalación y que a manera de presencia están están impregnadas de esa tierra.
Este proyecto ha contado con el valioso apoyo de la antropóloga Leonor Cisneros, con una aportación invaluable de puntos de vista y consideraciones sobre la cultura Caral. También quiero agradecer al Licenciado Carlos Leyva por el gran apoyo recibido en todo momento y durante las estancias de investigación en Caral. Así mismo agradecer a la Dra. Ruth Shadi por abrir el camino y a todo el equipo de personas que trabajan en este maravilloso proyecto.
Agradesco también a la dirección de Pedro Pablo Alaiza y a los miembros del MAC por la invitación a presentar este proyecto; a Diana Sánchez por estar a mi lado durante mi vivencia con Caral; a Ato Ruiz por su gran aporte sonoro; y a Alan Ríos por el apoyo en el trabajo de campo en el anfiteatro de la zona arqueológica de Caral.

Anfiteatro de Caral (2025). Fotografía durante la primera investigación acústica en Caral.